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Gestión del agua y sequías
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Fundamentos y definiciones
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Agua como recurso limitado
- Disponibilidad natural desigual La lluvia, los ríos y los acuíferos no se distribuyen de manera uniforme en el espacio ni en el tiempo, creando zonas crónicamente secas y otras con abundancia relativa.
- Demandas humanas crecientes El aumento de población, agricultura de regadío, industria y usos urbanos incrementa la presión sobre el recurso, acercando muchos territorios a situaciones de escasez y conflicto potencial.
- Competencia entre usos La misma fuente de agua suele ser requerida por abastecimiento urbano, riego, industria y ecosistemas, por lo que se necesitan reglas claras de prioridad y mecanismos de asignación y compensación.
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Definición de sequía
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Déficit prolongado de precipitación
- Déficit prolongado de precipitación La sequía se origina cuando durante meses o años llueve sistemáticamente menos que la media histórica, disminuyendo humedad en suelos, caudales en ríos y reservas en embalses y acuíferos.
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Duración e intensidad variables
- Duración e intensidad variables Los episodios de sequía pueden ser breves o muy prolongados, suaves o extremadamente severos, lo que complica fijar su inicio y final y exige indicadores adaptados a cada territorio.
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Tipos de sequía
- Sequía meteorológica Se refiere principalmente a la falta de lluvia respecto a los valores normales en una región durante un periodo prolongado, y suele ser la primera señal de que puede desencadenarse una sequía más amplia.
- Sequía hidrológica Describe la reducción anómala de caudales en ríos, embalses y acuíferos, cuando la falta de aportaciones se traduce en menores volúmenes almacenados y en dificultades para satisfacer las demandas existentes.
- Sequía agrícola Ocurre cuando la humedad del suelo es insuficiente para el desarrollo normal de los cultivos y pastos, causando estrés hídrico en las plantas, caída de rendimientos y problemas para la ganadería.
- Sequía socioeconómica Se manifiesta cuando la falta de agua disponible afecta de forma significativa a la economía y al bienestar social, generando pérdidas productivas, encarecimiento de servicios y tensiones entre usuarios.
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Definición de escasez de agua
- Desajuste oferta-demanda La escasez de agua aparece cuando el volumen disponible no alcanza para cubrir las demandas existentes con niveles aceptables de calidad, fiabilidad y costes, incluso en ausencia de un déficit extremo de lluvia.
- Influencia de usos y gestión La manera en que se asigna, regula y consume el agua puede agravar o aliviar la escasez, de modo que una mala gestión genera problemas incluso en climas relativamente húmedos.
- Escasez estructural y coyuntural La escasez estructural responde a un déficit crónico ligado a sobreexplotación y límites físicos, mientras que la coyuntural se asocia a episodios puntuales de sequía o picos temporales de demanda.
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Seguridad hídrica
- Agua suficiente y de calidad La seguridad hídrica implica garantizar volúmenes adecuados y agua salubre, accesible y asequible para la población y las actividades económicas, evitando al mismo tiempo deterioro irreversible de las fuentes.
- Protección de ecosistemas La seguridad hídrica exige mantener caudales y niveles que permitan conservar ríos, humedales y acuíferos, pues la integridad de estos ecosistemas sustenta servicios clave como depuración natural y regulación de crecidas.
- Control de riesgos hídricos Un enfoque de seguridad hídrica busca reducir la exposición y vulnerabilidad frente a sequías, inundaciones y contaminación, combinando planificación territorial, infraestructuras adecuadas y sistemas eficaces de alerta temprana.
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Gobernanza del agua
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Modelo español de cuencas
- Confederaciones hidrográficas Las confederaciones hidrográficas españolas gestionan el agua a escala de cuenca, integrando planificación, concesiones, control de usos y participación de usuarios para equilibrar demandas y protección ambiental.
- Participación de usuarios La gobernanza por cuencas incorpora juntas y órganos consultivos donde usuarios agrícolas, urbanos, industriales y ambientales pueden opinar sobre planes y decisiones, aportando legitimidad y conocimiento local.
- Planificación hidrológica de cuenca Los planes hidrológicos fijan objetivos ambientales, definen caudales ecológicos, programan infraestructuras y reglas de explotación, e integran medidas frente a sequías y escasez para cada sistema.
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Libro Verde de Gobernanza
- Reforma del modelo de gestión
- Transparencia y coordinación
- https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/sistema-espaniol-gestion-agua/libro-verde-gobernanza.html
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Orientaciones agua y clima
- Adaptación como eje central
- Objetivos ambientales y sociales
- https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/sistema-espaniol-gestion-agua/estrategia.html
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Sector privado e innovación
- Colaboración empresarial en agua El sector privado puede aportar inversión, innovación y modelos de gestión eficientes en abastecimiento, saneamiento y servicios relacionados con el agua, siempre bajo marcos regulatorios claros y control público.
- Tecnologías de gestión avanzada Sensores, telemetría, modelos de predicción y plataformas digitales permiten optimizar redes de distribución, riego y depuración, reduciendo pérdidas, mejorando la planificación y anticipando episodios de sequía.
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Pros de gobernanza colaborativa
- Mayor legitimidad social La gobernanza colaborativa, basada en transparencia y participación de actores diversos, favorece la aceptación de medidas difíciles en sequía, como restricciones o cambios de asignación de agua.
- Mejor resolución de conflictos La implicación temprana de usuarios y autoridades en la toma de decisiones crea espacios de diálogo donde se pueden negociar compensaciones, priorizar usos y reducir la probabilidad de enfrentamientos abiertos.
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Desafíos de gobernanza
- Fragmentación institucional La existencia de múltiples organismos con competencias solapadas en agua, agricultura, urbanismo y medio ambiente dificulta una gestión coherente de sequías y puede generar decisiones contradictorias.
- Capacidades técnicas desiguales Muchas administraciones locales y organismos pequeños carecen de recursos humanos y tecnológicos suficientes para monitorear, planificar y responder adecuadamente a las sequías y a la escasez de agua.
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Planificación y marcos legales
- España cuenta con un sistema de gobernanza del agua de larga trayectoria, basado en las demarcaciones hidrográficas y en la figura de las confederaciones hidrográficas, que integran en un mismo ámbito la gestión de los recursos, la planificación, las concesiones y la participación de los usuarios.
- Este sistema se ha ido adaptando al contexto actual mediante el desarrollo de planes hidrológicos de cuenca, planes especiales de sequía y estrategias específicas frente al cambio climático (https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/sistema-espaniol-gestion-agua.html).
- Los Planes Especiales de Sequía (PES), inicialmente aprobados en 2007 y revisados mediante la Orden TEC/1399/2018 para las principales demarcaciones hidrográficas intercomunitarias, introducen un sistema doble de indicadores que diferencia la sequía prolongada (ligada al régimen natural de aportaciones y precipitaciones) de la escasez coyuntural (relacionada con la capacidad de atender las demandas).
- Cada uno de estos indicadores tiene umbrales que definen niveles de normalidad, prealerta, alerta y emergencia, asociados a medidas concretas (https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/observatorio-nacional-de-la-sequia/planificacion-gestion-sequias.html).
- El Observatorio Nacional de la Sequía consolida la información de estas demarcaciones, publica informes periódicos sobre la situación de sequía y escasez y ofrece mapas actualizados que permiten visualizar, por cuenca, la evolución de los indicadores (https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/observatorio-nacional-de-la-sequia/informes-mapas-seguimiento.html).
- Esta institucionalización del monitoreo facilita la transparencia y la toma de decisiones coherentes entre diferentes administraciones.
- La Ley 7/2021, de cambio climático y transición energética, refuerza el papel del agua como eje de adaptación climática.
- El artículo 19.2 obliga a elaborar orientaciones estratégicas sobre agua y cambio climático, aprobadas en 2022, que identifican los principales retos (disminución de aportaciones, aumento de la variabilidad, intensificación de sequías e inundaciones) y definen líneas de acción para recuperar y proteger las masas de agua, mejorar el saneamiento y la depuración, combatir la contaminación difusa e integrar la gestión de inundaciones y sequías (https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/sistema-espaniol-gestion-agua/estrategia.html).
- El Libro Verde de la Gobernanza del Agua plantea, además, la necesidad de revisar y reforzar el modelo de gobernanza para hacerlo más transparente, participativo, basado en información robusta y mejor coordinado entre niveles administrativos y sectores (https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/sistema-espaniol-gestion-agua/libro-verde-gobernanza.html).
- En este contexto, la gestión de sequías no se entiende como un módulo separado, sino como parte integral de la transición hidrológica hacia la seguridad hídrica.
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Planes hidrológicos de cuenca
- Objetivos ambientales del agua Los planes de cuenca definen metas de estado ecológico y químico para ríos, lagos y acuíferos, orientando caudales, usos y medidas para evitar que la gestión de sequías degrade aún más los ecosistemas.
- Programas de medidas Los programas de medidas recogen actuaciones concretas en infraestructuras, control de extracciones, restauración ambiental y eficiencia, con plazos y presupuestos definidos para avanzar hacia los objetivos hidrológicos.
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Planes Especiales de Sequía
- Sistema doble de indicadores Los Planes Especiales de Sequía utilizan indicadores diferenciados de sequía prolongada y de escasez coyuntural, permitiendo distinguir problemas de aportaciones naturales de aquellos ligados a la presión de demanda.
- Medidas graduadas por niveles Cada nivel de indicador, desde normalidad hasta emergencia, activa paquetes de medidas progresivas, que van desde campañas de ahorro y ajustes operativos hasta restricciones severas y uso de fuentes alternativas.
- https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/observatorio-nacional-de-la-sequia/planificacion-gestion-sequias.html
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Marco legal español
- Ley del Plan Hidrológico Nacional Esta norma introdujo la figura de planes especiales de sequía y reforzó la planificación a escala estatal, coordinando criterios de asignación, protección ambiental y gestión de eventos extremos entre cuencas.
- Ley 7/2021 cambio climático La ley de cambio climático sitúa el agua como eje de adaptación, obligando a elaborar orientaciones estratégicas que integren reducción de aportaciones, sequías más intensas y protección de masas de agua.
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Agenda del Agua 2030 México
- Cuencas y acuíferos en equilibrio La Agenda del Agua 2030 mexicana prioriza recuperar el balance entre recarga y extracción en ríos y acuíferos, combatiendo la sobreexplotación y mejorando la distribución territorial del recurso.
- Ríos limpios El objetivo de ríos limpios impulsa el control de descargas contaminantes, el saneamiento y la depuración adecuados, para que los cuerpos de agua mantengan su función ecológica y puedan usarse de forma segura.
- Cobertura universal servicios La Agenda del Agua 2030 plantea garantizar que toda la población cuente con agua potable y saneamiento adecuados, reduciendo desigualdades territoriales y mejorando resiliencia frente a sequías e inundaciones.
- Asentamientos seguros ante inundación Se busca que las ciudades y comunidades estén protegidas frente a crecidas extremas mediante ordenamiento territorial, obras de protección y sistemas de alerta que minimicen pérdidas humanas y económicas.
- https://www.conagua.gob.mx/CONAGUA07/Publicaciones/Publicaciones/SGP-10-12baja.pdf
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PRONACOSE México
- Gestión preventiva de sequía PRONACOSE y la política nacional mexicana promueven anticiparse a las sequías, incorporando el riesgo en la planificación sectorial y evitando depender solo de respuestas de emergencia tardías.
- PMPMS por cuenca y ciudad Los Programas de Medidas Preventivas y de Mitigación a la Sequía definen acciones específicas para distintos niveles de severidad en cada cuenca y ciudad, priorizando salud, ecosistemas y economía local.
- https://www.gob.mx/conagua/acciones-y-programas/programa-nacional-contra-la-sequia-monitoreo-de-la-sequia-64594
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Política Nacional para la Sequía
- Documento rector 2014
- Integración en políticas sectoriales
- https://www.conagua.gob.mx/CONAGUA07/Contenido/Documentos/Pol%C3%ADtica%20P%C3%BAblica%20Nacional%20para%20la%20Sequ%C3%ADa%20Documento%20Rector.pdf
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Monitoreo e información
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Observatorio Nacional de la Sequía
- Indicadores sequía y escasez El Observatorio Nacional de la Sequía integra datos de aportaciones, almacenamiento en embalses, niveles subterráneos y demandas, generando índices que permiten valorar simultáneamente sequía y escasez.
- Informes y mapas periódicos El observatorio publica de forma regular mapas y análisis de situación por cuenca, ofreciendo a administraciones y ciudadanía información actualizada para decidir sobre restricciones y medidas preventivas.
- https://www.miteco.gob.es/es/agua/temas/observatorio-nacional-de-la-sequia/informes-mapas-seguimiento.html
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Monitor de Sequía en México
- Clasificación por intensidad El Monitor de Sequía en México ordena el territorio en categorías de anomalía desde condiciones secas leves hasta sequía excepcional, facilitando respuestas graduadas según la gravedad observada.
- Cobertura nacional El monitor mexicano cubre todo el país mediante redes de observación y modelos, permitiendo identificar regiones críticas y coordinar acciones de agricultura, gestión urbana y protección civil.
- https://smn.conagua.gob.mx/es/climatologia/monitor-de-sequia/monitor-de-sequia-en-mexico
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Sistemas de información hídrica
- Sistema de Información Hidrológica El SIH compila datos históricos y en tiempo casi real de estaciones hidrométricas y climatológicas, apoyando diagnósticos, pronósticos y diseño de políticas de agua y sequía.
- Sistema Nacional de Información del Agua Este sistema amplía la información disponible sobre concesiones, usos y balances hídricos, integrando datos para apoyar decisiones de asignación y gestión del riesgo en todo el territorio.
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Alerta temprana de sequías
- Definir umbrales operativos Los sistemas de alerta temprana requieren fijar valores de indicadores que marquen cuándo pasar de vigilancia a prealerta, alerta o emergencia, vinculando cada nivel con medidas previamente acordadas.
- Protocolos de comunicación La alerta temprana funciona solo si existen canales claros y rápidos para informar a autoridades, operadores, agricultores y ciudadanía sobre la evolución de la sequía y las acciones recomendadas.
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Riesgos por datos insuficientes
- Subestimación de impactos La falta de datos suficientes puede llevar a evaluar como moderada una situación que en realidad es grave, retrasando la aplicación de medidas y aumentando daños en agricultura, ciudades y ecosistemas.
- Decisiones poco oportunas Sin información adecuada, las autoridades pueden reaccionar demasiado tarde o sobrerreaccionar, generando costos innecesarios, pérdida de confianza social y menor eficacia en la gestión de sequías.
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Medidas preventivas y mitigación
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Gestión de demanda urbana
- Reducir fugas en redes La gestión urbana de demanda prioriza la detección y reparación sistemática de pérdidas en tuberías y depósitos, pues evitar desperdicios equivale a disponer de una nueva fuente de abastecimiento.
- Tarifas por bloques crecientes Las estructuras tarifarias crecientes desincentivan consumos elevados, protegen un uso básico asequible y envían señales económicas que favorecen el ahorro y la eficiencia en hogares y comercios.
- Campañas de ahorro doméstico La comunicación dirigida a la ciudadanía promueve cambios de hábitos en uso de duchas, riego de jardines y electrodomésticos, reforzando las medidas técnicas de reducción del consumo urbano.
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Eficiencia en riego agrícola
- Tecnificación del riego La adopción de riego presurizado, goteo y control automático permite aplicar solo el agua necesaria en el momento adecuado, incrementando productividad por unidad de agua en agricultura.
- Elección de cultivos menos demandantes Sustituir cultivos muy sedientos por otros adaptados al clima seco reduce la vulnerabilidad de agricultores y regiones, al disminuir la dependencia de grandes volúmenes de riego.
- Mejorar programación de riegos Ajustar calendarios y dosis de riego según clima, tipo de suelo y estado del cultivo evita aplicaciones excesivas o en momentos ineficientes, ahorrando agua y energía.
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Diversificación de fuentes
- Reutilización de aguas depuradas El aprovechamiento de efluentes depurados para riego agrícola, usos urbanos no potables o industria libera recursos de mejor calidad para consumo humano y reduce presiones sobre cuerpos naturales.
- Recarga gestionada de acuíferos Infiltrar agua superficial o tratada en zonas adecuadas permite recuperar niveles en acuíferos sobreexplotados, mejorar su función de almacenamiento y aumentar la resiliencia frente a sequías prolongadas.
- Desalinización con evaluación ambiental La desalinización ofrece nuevas fuentes en zonas costeras con fuerte estrés hídrico, pero exige evaluar cuidadosamente costes energéticos, emisiones e impactos sobre el medio marino.
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Protección de ecosistemas
- Definir caudales ecológicos Establecer caudales mínimos y regímenes de variación preserva funciones ecológicas de los ríos, incluso en sequías, y orienta la explotación de embalses para no agotar los sistemas.
- Restaurar riberas y humedales La recuperación de zonas ribereñas y humedales mejora la infiltración, amortigua crecidas y seca menos rápido durante sequías, aportando refugios para biodiversidad y beneficios para comunidades locales.
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Planes de emergencia de abastecimiento
- Priorizar usos esenciales Los planes de emergencia de abastecimiento establecen que, en situaciones críticas, se garantice primero el agua para consumo humano, salud y servicios básicos antes que otros usos.
- Medidas temporales de restricción En escenarios severos se aplican limitaciones a riegos, usos recreativos o ciertos consumos industriales, combinadas con campañas informativas y apoyo a los sectores más afectados.
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PMPMS para ciudades
- Planes predefinidos por fases
- https://www.gob.mx/conagua/acciones-y-programas/programas-de-medidas-preventivas-y-de-mitigacion-a-la-sequia-pmpms-para-ciudades
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Pros de enfoque preventivo
- Reducción de costes de crisis Un enfoque preventivo, basado en planificación y monitoreo, reduce significativamente los gastos asociados a respuestas improvisadas, daños productivos y obras de emergencia durante sequías.
- Mayor previsibilidad para usuarios La gestión anticipatoria ofrece señales tempranas sobre posibles restricciones y medidas, permitiendo a agricultores, industrias y ciudades planificar inversiones, ajustar operaciones y reducir riesgos.
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Impactos y riesgos
- Las sequías prolongadas amplifican desigualdades sociales y territoriales.
- Comunidades rurales con menor capacidad de inversión, barrios periféricos con redes deterioradas, pueblos pequeños dependientes de acuíferos sobreexplotados o pequeños productores agrícolas son especialmente vulnerables.
- La gestión del agua debe incorporar criterios explícitos de equidad y protección social.
- Pueden surgir conflictos entre usos urbanos y agrícolas, entre regiones abastecedoras y receptoras de trasvases, o entre conservación ambiental y producción.
- La existencia de marcos legales claros de priorización de usos, mecanismos de compensación, participación efectiva y transparencia en los datos reduce el potencial de conflicto.
- El cambio climático añade incertidumbre sobre la recurrencia, duración e intensidad de las sequías, lo que hace imprescindible adoptar estrategias flexibles, revisables y basadas en escenarios, reforzando al mismo tiempo la cooperación internacional en cuencas compartidas y el intercambio de experiencias.
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Impactos en agricultura
- Pérdida de rendimientos La falta de agua en momentos clave del ciclo de los cultivos reduce la producción, afecta ingresos de agricultores y puede encarecer alimentos para toda la población.
- Estrés hídrico de cultivos El déficit de humedad provoca cierre estomático, menor crecimiento y mayor susceptibilidad a plagas y enfermedades, obligando a replantear calendarios y técnicas agronómicas.
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Impactos en ganadería
- Menor disponibilidad de forraje Las sequías reducen la producción de pastos y forrajes, aumentando costes de alimentación de ganado y obligando a vender animales o desplazarlos a otras zonas.
- Escasez de agua para abrevaderos La disminución de caudales y niveles en charcas, pozos y abrevaderos obliga a transportar agua o buscar nuevas fuentes, elevando costos y riesgos sanitarios para el ganado.
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Impactos urbanos
- Restricciones de suministro En ciudades afectadas por sequía pueden establecerse cortes programados, reducciones de presión o limitaciones de ciertos usos, generando molestias y reclamaciones ciudadanas.
- Deterioro de infraestructuras viejas Redes envejecidas con fugas y materiales obsoletos agravan el impacto de la sequía, pues se desperdicia parte del agua disponible y se encarecen las operaciones de mantenimiento.
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Impactos en ecosistemas
- Pérdida de hábitats acuáticos Caudales reducidos y embalses muy bajos fragmentan los hábitats, afectan peces y fauna asociada, y pueden provocar desaparición local de especies sensibles.
- Mayor contaminación relativa Menores volúmenes de agua diluyen peor las cargas contaminantes, incrementando concentraciones de nutrientes y tóxicos, lo que agrava riesgos para salud humana y ecosistemas.
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Riesgos socioeconómicos
- Pérdida de empleo rural La caída de producciones agrícolas y ganaderas por sequía reduce ingresos, genera despidos y afecta cadenas de valor que sostienen economías locales.
- Migración por escasez de agua La persistencia de sequías severas y la falta de alternativas productivas puede empujar a familias a abandonar sus territorios, incrementando procesos de migración interna o externa.
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Conflictos por el agua
- Disputas entre territorios La competencia por recursos compartidos entre cuencas o regiones abastecedoras y receptoras de trasvases puede derivar en conflictos políticos, judiciales y sociales.
- Tensión entre sectores usuarios La prioridad otorgada a ciertos usos durante la sequía, como el urbano frente al agrícola, puede ser percibida como injusta si no existen reglas claras y mecanismos de compensación.
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Adaptación y resiliencia
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Integración en ordenamiento territorial
- Evitar urbanización en zonas inundables Integrar el agua en el ordenamiento implica no construir en áreas expuestas a crecidas, reduciendo daños futuros y necesidades de medidas estructurales costosas.
- Proteger áreas de recarga La preservación de zonas de infiltración de lluvia hacia acuíferos ayuda a mantener la disponibilidad subterránea, clave para abastecimiento y para sostener caudales base en sequía.
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Soluciones basadas en la naturaleza
- Restaurar cuencas y suelos Actuar sobre la cubierta vegetal y el manejo de suelos mejora infiltración y capacidad de retención, disminuye erosión y contribuye a regular escorrentías y sequías.
- Rehabilitar humedales reguladores La recuperación de humedales permite almacenar agua en épocas húmedas y liberarla gradualmente en periodos secos, actuando como colchón natural frente a sequías.
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Infraestructura gris y verde
- Ventajas de grandes infraestructuras Presas, canales y plantas de tratamiento permiten almacenar, transportar y potabilizar grandes volúmenes, reduciendo la exposición directa a la variabilidad de lluvias.
- Limitaciones e impactos asociados Las infraestructuras grises pueden fragmentar ríos, desplazar poblaciones y requerir grandes inversiones, por lo que deben evaluarse cuidadosamente sus beneficios y costes.
- Complementariedad con soluciones verdes Combinar obras convencionales con restauración de ríos, humedales y suelos ofrece respuestas más flexibles y sostenibles frente a sequías e inundaciones.
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Innovación y digitalización
- Telemetría y control remoto La digitalización de redes de riego y abastecimiento permite conocer en tiempo real caudales, presiones y consumos, facilitando ajustes rápidos y reducción de pérdidas.
- Modelos de apoyo a la decisión Herramientas de simulación y análisis de escenarios ayudan a evaluar opciones de gestión, anticipar impactos de sequías futuras y priorizar inversiones.
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Educación y cambio de hábitos
- Programas escolares sobre agua La educación en escuelas fomenta conocimiento sobre ciclo del agua, ahorro y riesgos de sequía, creando hábitos responsables desde edades tempranas.
- Campañas dirigidas a usuarios clave Acciones específicas para agricultores, industrias o grandes consumidores pueden acelerar la adopción de tecnologías eficientes y cambios de comportamiento en contextos de escasez.
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Líneas de acción por actores
- Desde una perspectiva nacional, algunas líneas de acción prioritarias son: - Reforzar y mantener actualizados los sistemas de monitoreo de sequías, integrando datos meteorológicos, hidrológicos, de uso del agua y socioeconómicos.
- - Revisar periódicamente los planes de sequía y las estrategias hídricas nacionales (como los PES, la Agenda del Agua 2030 o la Política Nacional para la Sequía), incorporando nuevos conocimientos científicos y escenarios climáticos.
- - Invertir de forma sostenida en eficiencia hídrica en redes urbanas, riego agrícola e industria, priorizando proyectos con alta rentabilidad social y ambiental.
- - Restaurar ríos, humedales y acuíferos clave para recuperar capacidad de regulación natural y resiliencia frente a sequías.
- - Fortalecer la gobernanza mediante la transparencia de datos, la participación efectiva de usuarios y ciudadanos, y la coordinación entre niveles de gobierno y sectores.
- - Desarrollar programas de comunicación y educación que fomenten el uso responsable del agua y la comprensión de los riesgos asociados a las sequías.
- La experiencia acumulada en España y México muestra que la combinación de planificación estratégica, monitoreo avanzado, instrumentos jurídicos claros, participación social y políticas de eficiencia y restauración ecológica constituye la base de una gestión del agua y de las sequías más robusta y resiliente.
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Decisores públicos nacionales
- Actualizar marcos estratégicos Los decisores nacionales deben revisar periódicamente estrategias de agua y sequía, incorporando nueva ciencia climática, aprendizajes de eventos recientes y metas de desarrollo.
- Asegurar financiamiento estable La implementación de planes de sequía, infraestructuras y programas de eficiencia requiere recursos continuos, por lo que se necesitan presupuestos previsibles y mecanismos de financiación adecuados.
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Gobiernos locales y operadores
- Reducir pérdidas en redes Gobiernos locales y operadores tienen un papel clave en renovar tuberías, mejorar sectorización y aplicar tecnologías de detección de fugas para ahorrar agua y energía.
- Aplicar planes de emergencia Las autoridades locales deben activar sin demoras los protocolos previstos en planes de sequía cuando se alcanzan umbrales críticos, coordinando medidas con usuarios y ciudadanía.
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Sector agrícola y usuarios rurales
- Mejorar eficiencia de riego El sector agrícola puede reducir consumos mediante modernización de infraestructuras, manejo preciso del agua y adopción de prácticas agronómicas compatibles con climas más secos.
- Diversificar cultivos y fuentes de ingreso Usuarios rurales pueden adaptarse combinando cultivos más resistentes, ganadería ajustada a la capacidad hídrica y actividades no agrícolas que reduzcan dependencia del agua.
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Industria y energía
- Auditorías de consumo de agua Las industrias pueden identificar oportunidades de ahorro mediante diagnósticos detallados de procesos, ajustando tecnologías y prácticas para minimizar consumos y vertidos.
- Uso de agua reciclada El empleo de agua regenerada en procesos industriales y de energía disminuye la demanda sobre fuentes convencionales y mejora la seguridad de suministro en sequías.
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Ciudadanía y hogares
- Adoptar tecnologías eficientes La ciudadanía puede instalar dispositivos ahorradores en grifos, duchas y cisternas, así como electrodomésticos de bajo consumo, reduciendo significativamente el uso doméstico de agua.
- Cambiar hábitos de consumo Modificar rutinas cotidianas como duchas largas, riego de jardines y lavado de vehículos contribuye a disminuir la demanda urbana y a enfrentar mejor los periodos secos.
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Comunidad científica y técnica
- Generar indicadores robustos La comunidad científica y técnica desarrolla métricas e índices que combinan datos climáticos, hidrológicos y socioeconómicos, fundamentales para evaluar riesgos y orientar decisiones.
- Apoyar evaluación de políticas Expertos y centros de investigación analizan resultados de planes y programas de agua y sequía, identificando aciertos, fallos y oportunidades de mejora para ciclos de planificación futuros.
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Resumen extenso
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