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Sanidad pública y listas de espera
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Marco general del Sistema Nacional de Salud
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Derecho constitucional a la salud
- Artículo 43 Constitución Española reconoce el derecho a la protección de la salud y encomienda a los poderes públicos organizar servicios sanitarios suficientes y accesibles para todos.
- Protección mediante servicios y prestaciones se concreta en una cartera de atención preventiva, diagnóstica, terapéutica y de rehabilitación diseñada para hacer efectivo el derecho a la salud.
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Estructura del Sistema Nacional de Salud
- Cobertura casi universal significa que la práctica totalidad de la población residente tiene derecho a atención sanitaria pública con independencia de su nivel de renta o situación laboral.
- Financiación principalmente impositiva indica que la sanidad pública se sostiene sobre impuestos generales, lo que facilita la solidaridad interterritorial y entre personas sanas y enfermas.
- Gestión descentralizada en CCAA supone que cada servicio de salud autonómico organiza recursos, listas de espera y prioridades dentro de un marco básico común fijado a nivel estatal.
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Leyes básicas del SNS
- Leyes básicas del SNS abarcan normas como la Ley General de Sanidad, la Ley de cohesión y la Ley de salud pública, que definen principios, derechos y estructura del sistema sanitario.
- Ley General de Sanidad 1986
- https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-10715
- https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2011-15623
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Principios rectores relevantes
- Universalidad y equidad orientan la organización sanitaria a garantizar que toda persona reciba atención necesaria según su necesidad de salud y no según su capacidad económica o lugar de residencia.
- Cohesión territorial persigue que, pese a la gestión autonómica, los ciudadanos disfruten de un nivel básico similar de prestaciones y tiempos de acceso en cualquier comunidad del país.
- Transparencia e información sanitaria implican que la administración debe ofrecer datos claros sobre prestaciones, tiempos de espera y resultados, permitiendo control social y toma de decisiones informada.
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Conceptos básicos de listas de espera
- Las listas de espera resultan de la interacción de factores de demanda, oferta, organización y contexto social: - Demanda y cambios demográficos.
- El envejecimiento, la mayor supervivencia de pacientes con enfermedades crónicas y la incorporación de nuevas tecnologías amplían la base de población susceptible de cirugía y estudios diagnósticos.
- Aumenta el número de indicaciones, especialmente en especialidades como traumatología, oftalmología o cirugía general.
- - Oferta de recursos.
- La capacidad está condicionada por el número de profesionales (cirujanos, anestesistas, personal de enfermería), quirófanos, camas de hospitalización y equipamiento diagnóstico.
- Los límites de plantilla, la planificación de turnos y las restricciones presupuestarias pueden restringir el volumen de actividad.
- - Organización interna.
- La forma de gestionar las derivaciones desde atención primaria, la coordinación entre servicios (por ejemplo, entre traumatología y rehabilitación), el tiempo quirúrgico disponible, la frecuencia de sesiones y el aprovechamiento de los huecos en agenda influyen directamente en la formación de colas.
- - Variabilidad clínica.
- Diferencias en los criterios de indicación pueden generar variaciones en tasas de cirugía o de exploraciones complementarias.
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Definición de lista de espera
- Prestación indicada pendiente de realización describe la situación del paciente que, tras decisión clínica formal, queda registrado en una lista hasta que el sistema puede ejecutar la intervención o consulta.
- Inicio del cómputo desde la indicación significa que el tiempo de espera se cuenta desde que el profesional prescribe la prestación, lo que permite medir con precisión la demora real sufrida.
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Tipos de listas según prestación
- Lista de espera quirúrgica agrupa a pacientes con intervenciones programables ya indicadas, generalmente no urgentes, cuya realización se pospone por limitaciones de capacidad o criterios de programación.
- Lista de espera de consultas externas recoge primeras visitas a especialistas hospitalarios, reflejando la accesibilidad al segundo nivel asistencial y la eficacia de los circuitos de derivación.
- Lista de espera de pruebas diagnósticas incluye exploraciones como resonancias, TAC o endoscopias, cuyo retraso puede demorar decisiones terapéuticas y prolongar la incertidumbre clínica del paciente.
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Listas estructurales y no estructurales
- Lista estructural atribuible al sistema reúne a quienes esperan por falta de recursos, huecos de agenda o problemas organizativos, siendo el ámbito donde las políticas públicas pueden intervenir.
- Lista no estructural por causas del paciente engloba demoras ligadas a decisión personal, rechazo temporal o incidencias administrativas individuales, que no reflejan directamente fallos de capacidad del sistema.
- Relevancia para medir responsabilidad del sistema radica en separar esperas estructurales de no estructurales, permitiendo evaluar con justicia qué parte de la demora depende de la gestión sanitaria.
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Prioridades clínicas en la lista
- Prioridad 1 alta gravedad se reserva a pacientes cuyo estado no admite esperas prolongadas, debiendo ser programados en plazos muy cortos para evitar deterioro clínico relevante.
- Prioridad 2 demora intermedia agrupa procesos en los que cierta espera es tolerable, pero superar un umbral temporal puede generar empeoramiento funcional o pérdida de calidad de vida.
- Prioridad 3 demora más prolongable se asigna a patologías que permiten posponer la intervención sin riesgo inmediato grave, aunque la espera larga pueda afectar bienestar o autonomía.
- Criterios clínicos y funcionales combinan gravedad de la enfermedad, riesgo de deterioro y limitación en actividades diarias para ordenar la lista de espera de modo más justo y transparente.
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Marco jurídico específico de listas de espera
- El Real Decreto 605/2003 crea el sistema de información sanitaria en materia de listas de espera, obligando a las comunidades autónomas a adaptar sus registros y remitir datos semestrales al Ministerio de Sanidad (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-11266).
- Esta norma fija los criterios, indicadores y requisitos mínimos para la información sobre listas en el SNS, incluyendo exigencias de transparencia y comunicación al ciudadano.
- Posteriormente, el Real Decreto 1039/2011 establece los criterios marco para garantizar un tiempo máximo de acceso a las prestaciones sanitarias (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2011-14190).
- Define el concepto de «tiempo máximo de acceso» como el plazo, en días naturales, que no puede superarse desde la indicación clínica hasta la realización de la intervención, consulta o prueba.
- En su anexo fija, por ejemplo, un máximo de 180 días para determinadas intervenciones quirúrgicas de alta relevancia (cirugía cardíaca coronaria y valvular, cataratas, prótesis de cadera y rodilla).
- Las comunidades autónomas, dentro de este marco, pueden aprobar tiempos máximos adicionales y más exigentes para otras prestaciones.
- Este marco jurídico crea un equilibrio entre una base común estatal (que garantiza mínimos homogéneos) y un espacio de desarrollo autonómico (que permite adaptar las garantías a la realidad de cada servicio de salud y establecer tiempos más ambiciosos).
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Real Decreto 605/2003
- https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-11266
- Objeto: información homogénea
- Definiciones e indicadores comunes
- Obligación de datos semestrales
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Real Decreto 1039/2011
- https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2011-14190
- Criterios marco de tiempos máximos
- Definición de tiempo máximo de acceso
- Límite de 180 días en cirugías clave
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Relación con la Ley 16/2003
- Derecho a asistencia en tiempo máximo establece que, para ciertos procedimientos, la ciudadanía no sólo tiene derecho a la prestación, sino también a recibirla antes de un plazo límite fijado normativamente.
- Papel del Consejo Interterritorial consiste en acordar criterios comunes sobre listas de espera, tiempos máximos y sistemas de información, buscando coherencia entre los distintos servicios de salud.
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Desarrollo autonómico de garantías
- Normas autonómicas de tiempos máximos permiten que cada comunidad concrete plazos garantizados adicionales, adaptados a su realidad asistencial y a las prioridades fijadas en su planificación sanitaria.
- Catálogos ampliados de procedimientos garantizados recogen intervenciones, consultas y pruebas a las que la comunidad asigna un tiempo máximo específico, extendiendo la protección más allá del mínimo estatal.
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Sistemas de información y vigilancia
- La Ley 33/2011 ya señalaba la necesidad de sistemas de información y vigilancia robustos para anticipar problemas y orientar las políticas de salud pública.
- El Real Decreto 568/2024 crea la Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública, con el objetivo de integrar y coordinar diferentes sistemas de vigilancia (enfermedades transmisibles, factores ambientales, riesgos emergentes) bajo principios de cohesión, equidad y eficiencia (https://www.boe.es/boe/dias/2024/06/19/pdfs/BOE-A-2024-12379.pdf).
- Aunque esta red se centra en vigilancia en sentido amplio, su filosofía de coordinación interadministrativa, interoperabilidad de datos y enfoque «una sola salud» es coherente con las necesidades de información para gestionar listas de espera.
- Las listas de espera, al ser un indicador clave de accesibilidad y funcionamiento del sistema asistencial, forman parte del ecosistema más amplio de información sanitaria que sustenta la planificación, la evaluación y la rendición de cuentas.
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SISLE-SNS
- https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/listaEspera.htm
- Integración de datos autonómicos
- Indicadores de volumen y demora
- Informes resumen y por CCAA
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Portal Sanidad en datos
- https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/
- Acceso público a estadísticas sanitarias
- Indicadores clave del SNS
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Listas de espera autonómicas en la red
- https://www.sanidad.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/listaEsperaInfCCAA.htm
- Enlaces a portales regionales
- Actualizaciones mensuales o trimestrales
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Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública
- https://www.boe.es/boe/dias/2024/06/19/pdfs/BOE-A-2024-12379.pdf
- Integración de sistemas de vigilancia
- Coordinación interadministrativa
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Causas de las listas de espera
- Las listas de espera resultan de la interacción de factores de demanda, oferta, organización y contexto social: - Demanda y cambios demográficos.
- El envejecimiento, la mayor supervivencia de pacientes con enfermedades crónicas y la incorporación de nuevas tecnologías amplían la base de población susceptible de cirugía y estudios diagnósticos.
- Aumenta el número de indicaciones, especialmente en especialidades como traumatología, oftalmología o cirugía general.
- - Oferta de recursos.
- La capacidad está condicionada por el número de profesionales (cirujanos, anestesistas, personal de enfermería), quirófanos, camas de hospitalización y equipamiento diagnóstico.
- Los límites de plantilla, la planificación de turnos y las restricciones presupuestarias pueden restringir el volumen de actividad.
- - Organización interna.
- La forma de gestionar las derivaciones desde atención primaria, la coordinación entre servicios (por ejemplo, entre traumatología y rehabilitación), el tiempo quirúrgico disponible, la frecuencia de sesiones y el aprovechamiento de los huecos en agenda influyen directamente en la formación de colas.
- - Variabilidad clínica.
- Diferencias en los criterios de indicación pueden generar variaciones en tasas de cirugía o de exploraciones complementarias.
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Factores de demanda
- Envejecimiento poblacional incrementa la demanda de intervenciones quirúrgicas y pruebas, al concentrarse mayor carga de enfermedad crónica y degenerativa en grupos de edad avanzada.
- Aumento de patologías crónicas hace que más personas necesiten seguimientos continuos, consultas sucesivas y procedimientos, alimentando de forma sostenida las listas de espera del sistema público.
- Nuevas indicaciones tecnológicas amplían la población candidata a cirugías y pruebas sofisticadas, generando más demandas sobre recursos limitados y tensionando los tiempos de acceso.
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Limitaciones de oferta
- Plantillas de profesionales condicionan la capacidad para operar, pasar consulta o realizar pruebas, de modo que déficits de personal o envejecimiento de la plantilla se traducen en más demora.
- Capacidad de quirófanos y camas determina cuántas intervenciones programadas pueden realizarse, siendo clave la disponibilidad de espacios y la organización de sesiones para evitar infrautilización.
- Equipamiento diagnóstico disponible marca el volumen de pruebas que puede asumirse, por lo que la falta de equipos modernos o su uso poco eficiente prolonga la espera de exploraciones clave.
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Organización y procesos internos
- Circuitos de derivación desde primaria influyen en cómo y cuándo los pacientes acceden a la especializada, pudiendo generar colas innecesarias si los criterios son poco claros o redundantes.
- Coordinación entre servicios es esencial para que traumatología, rehabilitación, anestesia y hospitalización trabajen alineados, evitando retrasos derivados de agendas inconexas o programación fragmentada.
- Aprovechamiento de agendas y huecos busca usar al máximo los tiempos disponibles, reduciendo ausencias sin cubrir y reprogramaciones que alargan artificialmente el tiempo de espera real.
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Variabilidad clínica y de práctica
- Diferencias en criterios de indicación pueden hacer que en algunos centros se opere o investigue más que en otros, generando variaciones injustificadas en tasas de listas de espera.
- Uso de guías y protocolos ayuda a homogeneizar decisiones clínicas, evitando pruebas o cirugías de escaso beneficio y concentrando recursos en aquellas intervenciones con mayor valor para el paciente.
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Factores coyunturales
- Planes de choque temporales consisten en incrementos puntuales de actividad, como jornadas extraordinarias o conciertos adicionales, que reducen la lista momentáneamente pero no siempre resuelven causas estructurales.
- Impacto de crisis sanitarias se refleja en suspensiones masivas de actividad programada, acumulación de pacientes en espera y necesidad de estrategias de recuperación a medio plazo.
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Impacto de las listas de espera
- Las listas de espera resultan de la interacción de factores de demanda, oferta, organización y contexto social: - Demanda y cambios demográficos.
- El envejecimiento, la mayor supervivencia de pacientes con enfermedades crónicas y la incorporación de nuevas tecnologías amplían la base de población susceptible de cirugía y estudios diagnósticos.
- Aumenta el número de indicaciones, especialmente en especialidades como traumatología, oftalmología o cirugía general.
- - Oferta de recursos.
- La capacidad está condicionada por el número de profesionales (cirujanos, anestesistas, personal de enfermería), quirófanos, camas de hospitalización y equipamiento diagnóstico.
- Los límites de plantilla, la planificación de turnos y las restricciones presupuestarias pueden restringir el volumen de actividad.
- - Organización interna.
- La forma de gestionar las derivaciones desde atención primaria, la coordinación entre servicios (por ejemplo, entre traumatología y rehabilitación), el tiempo quirúrgico disponible, la frecuencia de sesiones y el aprovechamiento de los huecos en agenda influyen directamente en la formación de colas.
- - Variabilidad clínica.
- Diferencias en los criterios de indicación pueden generar variaciones en tasas de cirugía o de exploraciones complementarias.
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Impacto clínico en los pacientes
- Agravamientos y dolor prolongado describen cómo la demora en cirugía o pruebas puede intensificar síntomas, limitar movilidad y mantener a la persona en una situación de sufrimiento evitable.
- Pérdida de autonomía funcional se produce cuando, por esperar demasiado una intervención, el paciente ve reducida su capacidad para actividades básicas y aumenta su dependencia de otras personas.
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Impacto psicológico
- Ansiedad e incertidumbre acompañan a muchos pacientes en lista de espera, que desconocen fecha exacta de atención y temen un posible empeoramiento de su enfermedad mientras aguardan.
- Percepción de desprotección aparece cuando las personas interpretan las largas demoras como falta de interés institucional, lo que debilita la confianza en la sanidad pública y sus gestores.
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Impacto en equidad
- Desigualdades entre territorios surgen cuando comunidades con recursos o gestión más eficiente ofrecen tiempos de espera mucho menores que otras, vulnerando el principio de igualdad de acceso.
- Brecha entre usuarios públicos y privados se amplía cuando quienes pueden pagar seguros complementarios acceden antes a intervenciones, mientras el resto soporta las demoras del sistema público.
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Impacto económico y social
- Bajas laborales prolongadas reflejan el impacto económico de esperar cirugías o pruebas que mejorarían la capacidad funcional, alargando periodos sin trabajar y costes asociados para empresas y seguridad social.
- Mayor uso de urgencias se observa en pacientes que, al no ver resuelta su necesidad programada, acuden repetidamente a servicios de emergencia para aliviar síntomas o buscar alternativas.
- Costes para familias y cuidadores incluyen tiempo dedicado a acompañar, adaptar el hogar y asumir tareas de cuidado durante la espera, además de posibles pérdidas de ingresos y sobrecarga emocional.
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Gestión y reducción de listas de espera
- Las administraciones han aplicado diversas estrategias, que pueden agruparse en varios ejes: - Refuerzo de capacidad.
- Incluye ampliar horarios de quirófano (tardes, fines de semana), incrementar plantillas de profesionales, optimizar la ocupación de quirófanos reduciendo tiempos muertos, y mejorar la preparación preoperatoria para disminuir suspensiones.
- También se han utilizado, con diferente intensidad, conciertos con centros privados para realizar determinados procedimientos.
- - Priorización y selección clínica.
- La aplicación de criterios de prioridad homogéneos permite que los casos más graves o con mayor impacto funcional sean atendidos antes.
- El marco del Real Decreto 605/2003, con prioridades 1, 2 y 3 y tramos de espera asociados, sirve de referencia para esta ordenación (https://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd605-2003.html).
- - Gestión de la demanda.
- Se han impulsado protocolos de derivación racional desde atención primaria, programas de primera consulta resolutiva (en los que se intentan concentrar en un solo acto la valoración, algunas pruebas y la decisión terapéutica) y el uso de consultas no presenciales para seguimiento de pacientes ya conocidos.
- - Reingeniería de procesos.
- Muchas intervenciones se han beneficiado de circuitos rápidos (fast track) que reducen estancias y liberan recursos.
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Refuerzo de capacidad asistencial
- Ampliación de horarios de quirófano introduce sesiones de tarde o fin de semana, permitiendo realizar más intervenciones al año y aliviar parte de la lista de espera quirúrgica acumulada.
- Contratación y refuerzo de plantillas persiguen aumentar la capacidad estructural, incorporando profesionales estables que sostengan en el tiempo la reducción de demoras más allá de planes puntuales.
- Optimización de estancias y camas promueve altas tempranas y circuitos más ágiles, liberando recursos para nuevas intervenciones sin comprometer la seguridad ni la calidad de la atención.
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Priorización clínica
- Aplicación de escalas objetivas utiliza instrumentos estandarizados para puntuar gravedad, dolor y limitaciones, reduciendo arbitrariedad en la priorización de pacientes en la lista de espera.
- Clasificación por gravedad y riesgo ordena a los pacientes de forma que quienes pueden deteriorarse más rápido sean atendidos antes, alineando programación con criterios de justicia clínica.
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Gestión de la demanda
- Protocolos de derivación desde primaria definen cuándo y cómo enviar pacientes a la especializada, evitando derivaciones innecesarias y mejorando la calidad de la demanda que entra en lista.
- Primera consulta resolutiva busca concentrar en una sola visita la valoración, parte de las pruebas y la decisión terapéutica, reduciendo pasos intermedios que generan nuevas esperas.
- Consultas no presenciales y telemedicina permiten seguir a pacientes ya conocidos sin desplazamientos, liberando huecos presenciales para nuevos casos que necesitan exploración directa.
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Reingeniería de procesos
- Circuitos rápidos para cirugías seleccionadas reorganizan pruebas, preoperatorio y alta para acortar estancias y plazos, aumentando el número de intervenciones posibles con los mismos recursos.
- Citación centralizada y flexible coordina agendas de varios servicios, ofreciendo fechas alternativas y reubicando cancelaciones para aprovechar mejor cada hueco disponible en el sistema.
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Uso de información para la gestión
- Paneles de mando e indicadores muestran en tiempo casi real la situación de listas, tiempos medios y tramos, ayudando a gestores y equipos clínicos a tomar decisiones basadas en datos.
- Identificación de cuellos de botella analiza dónde se concentra la demora, ya sea en consultas, pruebas o quirófanos, orientando las intervenciones hacia los puntos con mayor impacto potencial.
- Evaluación de planes de choque revisa si las medidas extraordinarias realmente reducen listas de forma sostenible o sólo ofrecen alivios temporales sin modificar causas de fondo.
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Transparencia, derechos y participación
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Derecho a la información sobre la espera
- Conocer tiempos y posición en lista es un derecho del paciente, que debe poder consultar cuánto lleva esperando y una estimación razonable de cuándo será atendido.
- Acceso a portales de transparencia facilita que la ciudadanía consulte datos de listas por hospital y procedimiento, promoviendo control social y comparaciones entre centros y territorios.
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Garantías de tiempo máximo
- Ámbito estatal de las garantías fija un suelo común de tiempos máximos para determinadas prestaciones, asegurando que ningún territorio rebaje por debajo de ese mínimo los derechos de acceso.
- Desarrollo y ampliación autonómica permite que las comunidades eleven la protección, incluyendo más procesos o plazos más exigentes según su capacidad y prioridades políticas.
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Mecanismos de reclamación y elección
- Reclamar incumplimiento de plazos ofrece al paciente mecanismos formales para exigir que se respeten los tiempos máximos comprometidos y, en su caso, activar alternativas previstas.
- Opciones alternativas ofertadas por el servicio de salud pueden incluir derivación a otro centro público o concertado cuando se supera el tiempo garantizado, manteniendo la financiación pública de la atención.
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Participación ciudadana
- Organizaciones de pacientes participan en la identificación de problemas de acceso, aportan testimonios sobre la experiencia de espera y presionan para mejorar la gestión de listas.
- Debate público sobre priorización plantea cómo distribuir recursos escasos, discutiendo criterios de gravedad, beneficio esperado y equidad para ordenar quién debe ser atendido antes.
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Retos futuros y líneas de mejora
- A partir de este marco, se pueden plantear varias líneas de acción: - Extender de forma gradual los tiempos máximos garantizados a más procesos, especialmente consultas de especialidades con alta demanda y pruebas diagnósticas críticas.
- - Reforzar plantillas y capacidad física en servicios con cuellos de botella estructurales, con planificación plurianual.
- - Profundizar en la priorización basada en valor, reforzando guías y protocolos que eviten intervenciones de bajo beneficio y concentren recursos en procesos de alto impacto.
- - Mejorar la integración entre atención primaria, hospitalaria y servicios sociosanitarios para reducir derivaciones evitables y facilitar altas tempranas.
- - Perfeccionar la calidad de los datos del SISLE-SNS, incluyendo indicadores ajustados por riesgo, edad y complejidad, y utilizar esta información para diseñar incentivos y acuerdos de gestión.
- - Implicar activamente a los pacientes y a las organizaciones ciudadanas en la definición de criterios de priorización y en la evaluación de la experiencia de espera.
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Extensión de garantías de tiempo máximo
- Incluir más intervenciones quirúrgicas en las garantías de tiempo máximo reforzaría la protección de pacientes con procesos frecuentes, evitando esperas excesivas en patologías de alto impacto funcional.
- Incorporar consultas y pruebas críticas a los tiempos garantizados ayudaría a prevenir demoras diagnósticas inaceptables, sobre todo en áreas como oncología, cardiología o salud mental.
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Refuerzo estructural de recursos
- Planificación plurianual de plantillas busca anticipar jubilaciones y nuevas necesidades, garantizando suficientes profesionales para sostener en el tiempo menores listas de espera.
- Inversión en equipamiento diagnóstico renueva y amplía la tecnología disponible, reduciendo cuellos de botella en pruebas clave y mejorando la capacidad del sistema para responder a la demanda.
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Integración entre niveles asistenciales
- Mejor coordinación primaria-hospital pretende que derivaciones, informes y altas fluyan sin rupturas, evitando duplicidades y retrasos que alimentan las listas de espera.
- Desarrollo de recursos sociosanitarios facilita el alta de pacientes con dependencia, liberando camas hospitalarias y reduciendo bloqueos que impiden programar nuevas intervenciones.
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Uso avanzado de datos
- Indicadores ajustados por riesgo permiten comparar tiempos de espera teniendo en cuenta edad, complejidad y comorbilidades, ofreciendo una visión más justa del desempeño entre centros y territorios.
- Modelos predictivos de demanda utilizan datos históricos y variables demográficas para anticipar presión sobre consultas, pruebas y quirófanos, ayudando a planificar capacidad con mayor anticipación.
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Prevención de la dualización sanitaria
- Monitorizar impacto del sector privado ayuda a evaluar si el aumento de seguros complementarios está generando dualización, derivando a parte de la población hacia circuitos más rápidos.
- Diseñar políticas para reducir desigualdades exige combinar inversión, regulación y participación social para que la espera no dependa del territorio, la renta ni el tipo de aseguramiento.
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Resumen extenso
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